Cómo divorciarse sin hijos es una de las situaciones más habituales cuando una pareja decide separarse sin menores en común.
Cuando una pareja decide separarse sin tener hijos en común, el proceso suele ser más sencillo desde el punto de vista legal. Aun así, hay varios aspectos importantes que debes conocer para llevar a cabo un divorcio sin hijos de forma correcta, rápida y sin conflictos innecesarios.
En este artículo te explicamos los pasos a seguir, las opciones disponibles y qué tener en cuenta para que todo fluya con claridad.
¿Cómo divorciarse sin hijos en España?
Sí. Al no haber hijos menores, desaparece una parte esencial del proceso: la custodia, el régimen de visitas y la pensión de alimentos. Esto agiliza mucho los trámites y reduce el nivel de intervención judicial.
Además, si ambos estáis de acuerdo, podéis iniciar un divorcio de mutuo acuerdo, que es mucho más rápido y económico que el contencioso.
Ejemplos reales de divorcios sin hijos en España (casos documentados)
Aunque no haya hijos en común, un divorcio mal planteado puede dejar secuelas económicas y legales durante años.
Estos ejemplos reales, publicados en medios y analizados por tribunales, muestran qué ocurre cuando se hace bien… y cuando no.
Ejemplo 1 — Divorcio sin hijos con vivienda común: pagar una casa en la que no vives
El diario El País recogió el caso de un matrimonio sin hijos en el que, tras la separación,
uno de los cónyuges abandonó la vivienda común confiando en que “ya se arreglaría después”.
El resultado fue que siguió pagando hipoteca y gastos durante más de dos años
sin disfrutar del uso del inmueble, hasta que se resolvió judicialmente la liquidación del régimen económico.
Lección práctica: en divorcios sin hijos, la vivienda no se “resuelve sola”.
Si sales de la casa sin un acuerdo firmado, puedes quedar atrapado pagando sin contraprestación.
Fuente: El País, sección Economía / Vivienda, análisis sobre divorcios y uso de la vivienda familiar.
Ejemplo 2 — Pensión compensatoria sin hijos: cuando uno queda en clara desventaja
En varias sentencias del Tribunal Supremo se ha reconocido pensión compensatoria
en matrimonios sin hijos cuando uno de los cónyuges quedó en situación económica claramente peor tras el divorcio.
Un caso frecuente es el de parejas donde una parte redujo su carrera profesional
para sostener la vida común o apoyar el proyecto laboral del otro.
Lección práctica: no tener hijos no elimina la posibilidad de pensión compensatoria.
Lo determinante es el desequilibrio económico generado por el matrimonio y la ruptura.
Fuente: Tribunal Supremo, jurisprudencia sobre pensión compensatoria (art. 97 CC).
Ejemplo 3 — Divorcio rápido ante notario… que luego sale caro
Medios jurídicos como Legal Today han documentado casos de divorcios notariales sin hijos
en los que las partes firmaron convenios genéricos para “acabar rápido”,
sin valorar correctamente bienes, deudas o fiscalidad.
Años después, uno de los ex-cónyuges tuvo que iniciar un nuevo procedimiento judicial
para corregir un reparto claramente perjudicial.
Lección práctica: rapidez no es sinónimo de buena decisión.
Un divorcio sin hijos mal revisado puede reabrirse judicialmente con más coste y desgaste.
Fuente: Legal Today, análisis sobre divorcio notarial y convenios reguladores defectuosos.

Requisitos para iniciar el divorcio
Para poder divorciarte legalmente en España necesitas cumplir con estos requisitos básicos:
Que hayan pasado al menos tres meses desde la celebración del matrimonio.
Que uno o ambos miembros de la pareja soliciten el divorcio (no hace falta que sea de mutuo acuerdo).
Que se presente una demanda de divorcio acompañada de un convenio regulador (si es de mutuo acuerdo) o sin él (si es contencioso).
Al no tener hijos menores, no es necesario que intervenga el Ministerio Fiscal, lo cual simplifica todo el procedimiento.
¿Qué opciones tienes para divorciarte sin hijos?
Existen dos vías principales: el divorcio de mutuo acuerdo y el divorcio contencioso.
Divorcio de mutuo acuerdo
Es la opción más rápida, económica y menos dolorosa. Ambos cónyuges presentan una demanda conjunta y un convenio regulador que establece cómo se repartirán los bienes, el uso de la vivienda y otros aspectos económicos.
Se puede presentar:
Ante el juzgado de familia (con abogado y procurador).
Ante notario (si no hay bienes en común o están claros los términos).
Divorcio contencioso
Se utiliza cuando una de las partes no está de acuerdo con el divorcio o con las condiciones. Es un proceso más largo y costoso, que requiere juicio. Aun sin hijos, puede haber conflicto por patrimonio, pensiones compensatorias o uso de la vivienda.
¿Qué pasa con la vivienda y los bienes?
En los divorcios sin hijos, una de las cuestiones más relevantes suele ser quién se queda con la vivienda o cómo se reparte.
Dependerá del régimen económico del matrimonio (gananciales, separación de bienes…) y de si existe una hipoteca u otros acuerdos previos. Lo ideal es que estos puntos se negocien y queden reflejados en el convenio regulador.
Si hay acuerdo: se incluye en el convenio y se aprueba en notaría o juzgado.
Si no hay acuerdo: lo decide el juez en un procedimiento contencioso.
¿Hay pensión compensatoria?
La pensión compensatoria no depende de si hay hijos o no, sino de si uno de los cónyuges queda en situación económica claramente desfavorable tras el divorcio.
Por ejemplo, si una de las partes dejó de trabajar durante años para sostener la relación o si hay una gran desigualdad económica entre ambos. En ese caso, se puede solicitar pensión compensatoria aunque no haya hijos.
¿Cuánto tarda el proceso?
Depende de la vía elegida:
Mutuo acuerdo: entre 1 y 3 meses (más rápido si se hace ante notario).
Contencioso: puede durar entre 6 y 12 meses, según el juzgado.
Para acelerar todo, se recomienda siempre contar con un abogado de familia que te oriente desde el primer momento.
¿Cuánto cuesta divorciarse sin hijos?
El coste depende de si hay acuerdo y del tipo de representación legal:
Divorcio express notarial: desde 300–500 € por pareja.
Divorcio con abogado y procurador: entre 700 y 1.200 €, según el caso.
Divorcio contencioso: puede superar los 1.500–2.000 €, especialmente si hay disputas patrimoniales.
Al no haber menores, no se requiere fiscal ni informes sociales, lo que reduce los costes indirectos.
Si estás valorando opciones profesionales, puedes consultar nuestra página de precios de asesoría legal en divorcios.
Recomendaciones finales
Habladlo con calma: si es posible, priorizad el acuerdo.
Redactad bien el convenio regulador: evita futuros conflictos.
Apoyaos en profesionales: un abogado con experiencia en divorcios sin hijos puede simplificar mucho todo el proceso.
¿Necesitas saber qué hacer en tu caso concreto?
Cada divorcio es distinto. La información general ayuda a entender el proceso,
pero las decisiones importantes no deberían tomarse sin un análisis personalizado.
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